El uso de adaptógenos en la prevención del estrés

El estrés, una agresión, ejercicio intenso, situaciones inesperadas, pueden ser desencadenantes de respuestas intensas de nuestro Sistema Nervioso Autónomo (SNA) simpático.

En cambio, el sistema nervioso autónomo (SNA) parasimpático estimula todas las actividades que se dan en condiciones normales con el objetivo de asegurar el bienestar a largo plazo, como, por ejemplo, el proceso de la digestión.

El equilibrio entre estas digamos fuerzas opuestas es fundamental para una buena salud emocional.

Hoy en día, con situaciones como la pandemia que estamos viviendo ya hace meses, sumadas a las estridencias políticas de todas partes y la situación económica, muchos de nosotros sentimos un desequilibrio emocional y un estado de ánimo bajo, con síntomas de estrés, nervios, ansiedad, desesperanza, abatimiento, resultando en emociones negativas como la tristeza, la soledad, el miedo o la preocupación de que si no se solucionan a corto plazo, pueden desarrollarse en depresiones más o menos profundas e incluso severas. Es decir, un desequilibrio entre el SNA simpático y el parasimpático.

El estrés se considera patológico cuando es de manera crónica.

Los SNA actúan en situaciones opuestas, por lo que no se deben activar al mismo tiempo. Es por eso que se suele decir que no es nada recomendable recibir una mala noticia mientras estamos comiendo.

De manera fisiológica -ante una situación aguda de estrés que ha activado el SNA simpático-, el organismo tiene la capacidad de responder de manera eficiente, y recuperar la homeostasis interna. Sin embargo, el estrés se considera patológico cuando es de manera crónica o cuando el cuerpo tiene una tendencia intrínseca hacia la activación del SNA simpático.

Las terapias para revertir el estrés son cada vez más vigentes. El uso de hierbas medicinales como los adaptógenos tiene un resultado potencialmente beneficioso a la hora de prevenir la morbilidad inducida por el estrés.

Los adaptógenos son definidos por muchos investigadores como una categoría de sustancias que ayudan al organismo humano a adaptarse tanto al estrés fisiológico como el psicológico, normalizan ciertas funciones corporales. La capacidad de adaptación, evolutivamente, se correlaciona con la capacidad de la especie humana para sobrevivir, y forma, así, la base del valor de los adaptógenos para la salud humana.

No obstante, los adaptógenos no son “fármacos maravillosos”, tienen beneficios y contraindicaciones y, ni mucho menos, están diseñados para sustituir los fundamentos de la salud. Estos productos pueden ser muy útiles para ayudar a las personas que viven una situación de estrés agudo o crónico, siempre que también se aconseje tener una alimentación saludable, hacer ejercicio físico, entre otras recomendaciones que le recomendará su terapeuta.

Y cómo actúan estas formulaciones de la fitoterapia ?. Básicamente excitando ciertas partes de nuestro organismo conocidos como los neurotransmisores, que tienen un papel fundamental en los procesos de nuestro estado de ánimo.

Y que son los neurotransmisores?

Son biomoléculas muy complejas que regulan muchos de los procesos químicos relacionados con la forma en que nos sentimos. Los principales son la serotonina, la dopamina y la norepinefrina.

La serotonina tiene un papel clave en los sentimientos relacionados con la felicidad y es básica para las emociones, ya que es una defensa frente a la ansiedad y la depresión. La dopamina y la norepinefrina son responsables de la motivación, energía, interés y se asocian a las emociones positivas

¿Cuáles son los adaptógenos más diferenciados para el tratamiento de los trastornos de estado de ánimo o desequilibrios emocionales?

La fitoterapia es la rama del conocimiento que estudia estas plantas, y en las medicinas ancestrales se han utilizado como fuente de tratamientos alternativos para los trastornos del estado de ánimo en el que se consideran de gran ayuda.

Los más importantes son:

  • Rodiola (Rhodiola rosea L.), planta de la familia de las crasuláceas que se caracteriza porque tiene efectos cardioprotectores, antioxidantes, antifatiga, antidepresivos, para estimular el sistema nervioso central, y proteger el estrés, mantiene la claridad mental, favorece la percepción y mejora el estado de ánimo entre otros. También conocida como raíz ártica, es una planta propia de latitudes nórdicas. La evidencia científica nos dice que el extracto de la raíz es la parte con más propiedades como adaptógeno, ya que ayuda al organismo a adaptarse ante el esfuerzo físico y el estrés emocional
  • Schizandra: esta planta es muy utilizada en la medicina china como protectora del hígado. Contiene lignanos, unas sustancias fitoquímicas -resultants de su metabolismo secundario- que estimulan el sistema inmunitario y producen un efecto sedante, lo que mejora la tolerancia al estrés. También estimula el sistema nervioso central, lo que contribuye a la claridad mental y mejorar los estados depresivos.
  • Aswandanda: utilizada desde hace miles de años en la medicina ayurveda (India), esta planta es muy adecuada para proporcionar energía y vitalidad al organismo. Es un buen recurso para combatir la fatiga crónica y mejorar los casos de anemia, entre otros.
  • Ginseng: el ginseng es muy utilizado para reducir la fatiga y potenciar el sistema inmunitario, además es una planta que ha demostrado que tiene acciones antibacterianas, antifúngicas y antivíricas.
  • Ginseng siberiano: Se caracteriza por mejorar los posibles efectos secundarios de la menopausia o desajustes hormonales que alteran el ciclo menstrual afectando el nivel de estrés.
  • Ginseng coreano: esta variedad destaca porque mejora la circulación sanguínea, lo que previene los casos de anemia y estabiliza la presión arterial. También ha demostrado que tiene efectos positivos a la hora de detener los casos de diarrea.
  • Bayas de goji: aunque no se considera exactamente un adaptógeno, las bayas de goji son todo un regalo para el organismo. Su capacidad antioxidante es insuperable, además son fuente de aminoácidos, vitamina C y son muy recomendables para estimular el sistema inmunitario, así como la detoxificación renal y hepática.
  • Azafrán (Crocus sativus L.) es muy conocido y apreciado como condimento con fines culinarias y cosméticas ya desde la antigüedad. Tiene mucha capacidad antioxidante ante el exceso de estrés oxidativo producido en situaciones de estrés y ansiedad, puede aumentar la biodisponibilidad de los neurotransmisores y contribuye al equilibrio emocional. Nos ayuda a mantener una actitud positiva y favorece la relajación.
  • Cúrcuma (Curcuma longa L.) de origen asiático, bien conocida y utilizada en la cocina, tiene muchos beneficios para la salud. Uno de sus componentes principales (curcuminoides) es la curcumina, que, como han constatado diversos estudios, tiene actividad hepatoprotectora, antiinflamatoria, favorece unos buenos niveles de neurotransmisores (serotonina, noradrenalina y dopamina). Para aumentar la absorción de la curcumina, su extracto se asocia a la Bioperina que la hacen más bio-disponible.

Como ya hemos dicho antes, los adaptógenos no son “fármacos maravillosos”, tienen beneficios y contraindicaciones y si bien pueden ser muy útiles para ayudar a las personas que viven una situación de estrés agudo o crónico, las combinaciones (formulaciones), dosificaciones y tiempos de tratamiento tienen que estar supervisados ​​por un especialista. Su terapeuta, además, le ayudará a comenzar un sistema de nutrición específico para su caso particular, nivel de ejercicio y, en general una visión más sana de la vida.

En NATURESPAI, tu espacio de salud, tenemos los productos, tenemos la Sra. Belkis, naturópata graduada, y entusiasmo de ayudar y resolver los problemas.

Entra a www.naturespai.es y ven a vernos.

Puigmartí 34 Local 1
08012 Barcelona

Tel. 93 218 30 87 - 647 963 922
mail: belkisalud@gmail.com

Horario de atención:
L-V 10h-14h-17:00h-20:30h
S 10h-14h