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Helicobacter pylori, la bacteria más difícil de tratar. La alternativa natural a tomar antibióticos

Como es bien sabido, la bacteria helicobacter pylori es la causante de la mayor parte de trastornos graves en el sistema gastro-intestinal, incluyendo, dolores de estómago, malestar gástrico persistente, reflujos ácidos, ulceras.

Más de la mitad de la población mayor de 50 años tiene helicobacter pylori en su estómago desde la infancia.

Normalmente se mantiene sin producir síntomas, pero de pronto y por causas todavía poco entendidas(*), como estrés, mala alimentación, de pronto tomo carácter virulento causando inflamación de la mucosa gástrica que si no es tratada correctamente, causa la úlcera estomacal.

De hecho la helicobacter pylori es la causante del 75% de las úlceras gástricas, el 92% de las de duodeno y 93% de los casos de cáncer gástrico.

(*)Arriba hemos dicho por causas todavía poco entendidas. Sin embargo si hay causa muy bien conocida y entendida: Es la toma de antibióticos por vía oral sea por la causa que sea.

Lo peor del caso, es que hasta el día de hoy, la helicobacter pylori sigue siendo tratada con dosis brutales de antibióticos, precisamente la causa básica de su activación y comportamiento desenfrenado.

¿A qué se debe este contrasentido?.

Veamos la historia de este agente patógeno.

La Helicobacter Pylori es una bacteria gramnegativa con forma de bacilo helicoidal de ahí su nombre.

Fue “redescubierta” (ya se conocía desde finales del siglo XIX)  en 1979 por el patólogo australiano Robin Warren, quien en investigaciones posteriores (a partir de 1981), junto a Barry Marshall, aisló este microorganismo de las mucosas de estómagos humanos y fue el primero que consiguió cultivarla.​ En el trabajo original, Warren y Marshall afirmaron que muchas de las úlceras estomacales y gastritis eran causadas por la colonización del estómago por esta bacteria, y no por estrés o comidas “dañinas” como se sostenía hasta entonces.

Solo muy recientemente es que la comunidad médica ha reconocido  el hecho de que esta bacteria es la causante tanto de úlceras estomacales como de gastritis

No es hasta el año 2005, que Warren y Marshall fueron galardonados con el Premio Nobel de Medicina por sus trabajos acerca de H. pylori.7

El descubrimiento de la bacteria Helicobacter Pylori fue sin duda uno de los avances más importantes en Medicina de las últimas décadas, al dar con el origen de enfermedades que se estaban tratando a ciegas.

Sin embargo la bacteria Helicobacter Pylori tiene con nosotros muchos miles  de años. Cuando en 1991 en los Alpes entre Italia y Austria se encontró “El Hombre de Hielo Oetzi”, cuya edad se estima de unos 5.300 años, al examinar el contenido de su estómago para saber cuál podía ser su dieta, se encontró presencia de la bacteria Helicobacter Pylori.

O sea, ya en aquellos tiempos el hombre sufría de úlcera estomacal!.

Porque la bacteria Helicobacter Pylori es tan formidable

Esta bacteria vive, se desarrolla y prospera en el entorno infernal del ácido estomacal adhiriéndose y colonizando el revestimiento de la mucosa del estómago. Así lo ha hecho por miles de años y genéticamente ha desarrollado la habilidad de adaptarse a su hábitat y mutar cuando este cambia.

Se estima que se pueden encontrar 104-107 unidades formadoras de colonias (UFC) de H. pylori por g de moco gástrico en personas infectadas

Es por esta razón que resiste a los tratamientos más endiablados de la biomedicina.

Es por esto que con la bacteria Helicobacter Pylori los antibióticos no funcionan.

Los antibióticos fueron en su momento uno de los más importantes de la medicina moderna. Salvo millones de personas en las guerras al actuar contra las bacterias que infectaban las heridas y ha salvado a millones afectado por infecciones bacterianas a lo largo y ancho de todo el mundo.

Sin embargo, consecuencia del uso indiscriminado de tan útil herramienta, las bacterias se han defendido mutando y haciéndose resistentes a los antibióticos.

La Helicobacter Pylori no solo no es una excepción sino que una de las bacterias más resistentes a toda clase de antibióticos. Es tremendamente versátil. Muta a gran velocidad y posee una tremenda resistencia. Además, los antibióticos no resisten el entorno infernal del ácido estomacal.

Se han probado muchas variantes de tratamientos:

  • Terapias a base de amoxicilina, claritromicina, tetraciclina, etc.
  • Asociaciones de un antibiótico con antiácidos tipo inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol.
  • Terapias de dos o más antibióticos con antiácidos
  • Terapias cuádruples con bismuto por ejemplo.

Esto supone dos complicaciones añadidas:

Al ser una cepa muy tenaz, cuanto menor es la eficacia de una terapia con antibióticos, mayor es la probabilidad de que se dé una recurrencia. De esta manera, lo que suele suceder es que tras el tratamiento tan sólo se logra una “eliminación” temporal de la bacteria, nunca una verdadera erradicación.

Además, tras un tratamiento antibiótico fallido lo más probable es que aumente la virulencia de la bacteria pues ésta sale fortalecida. El resultado es aumento de la intensidad y gravedad de los síntomas empeorando los ardores de estómago, las gastritis y las úlceras.

Al pie de este artículo, encontraran una amplísima lista de publicaciones de investigaciones sobre el tema, lo cual demuestra lo complicado que es este tema y cómo la ciencia médica tradicional está perdiendo la batalla contra la Helicobacter Pylori .

Sin embargo si se tiene la bacteria y está provocando daños en nuestra salud, hay que erradicarla.

Pero cómo lograrlo si la medicina tradicional a base de antibióticos no funciona?.

El propósito de este artículo, basándonos en los estudios más recientes (ver bibliografía al pie), es explicar la solución. Por cierto, solución totalmente natural, sin antibióticos ni fármacos artificiales.

Buscando la solución

Desde los tiempos más remotos se sabe que si en un ambiente natural eliminamos las plantas autóctonas, este ambiente será prontamente poblado por otras especies que al no ser las propias del lugar, probablemente tampoco serán buenas para los demás seres que allí medran.

Pero si repoblamos con las especies propias, el espacio volverá a su normalidad.

Este mismo principio es que hoy en día se aplica para el control y erradicación de la Helicobacter Pylori que infecta el organismo.

Recientemente se ha descubierto (ver bibliografía abajo) que en los estómagos sanos habita una bacteria conocida con el nombre de Lactobacillus Reuteri. Esta bacteria es la especie “natural” que todos debemos tener, es una bacteria “buena” y de hecho aporta beneficios a nuestro organismo.

Los científicos han encontrado que donde habita la Lactobacillus Reuteri no se puede desarrollar la Helicobacter Pylori. Y viceversa, cuando desaparece la Lactobacillus Reuteri, el sistema es inmediatamente poblado por la Helicobacter Pylori.

Lo interesante es que este mecanismo es totalmente natural, es el equilibrio que la naturaleza proporciona para que nuestro organismo se mantenga sano con elementos totalmente naturales que siempre habitan en él.

Como bien sabemos en nuestro organismo habitan miles de millones de bacterias, hongos y levaduras que no solo son “buenos” sino indispensables para nuestra sobrevivencia. Es nuestra “microbiota”

Desde las que tenemos en la piel y nos protegen de muchos patógenos, hasta los que llamamos “probióticos” en nuestro sistema intestinal absolutamente necesarios para la buena digestión y absorción de los alimentos, pasando por las que habitan en nuestro sistema renal y nos protegen de las infecciones como la cistitis, en el sistema reproductivo, etc.

Se estima que en un humano adulto normal, la masa de flora y fauna intestinal “buena” son entre  2 y 3 Kg. Si le sumamos la de todos los demás órganos, pasamos de los 4 Kg. de peso de fauna y flora “buena”.

Posiblemente el más conocido de estos “inquilinos” de nuestro cuerpo es el Cándida albicans, un hongo diploide asexual ​​ y saprófito, de la familia de los sacaromicetos que habitualmente se encuentra en la cavidad oral, en el tracto gastrointestinal y en la vagina pero está estrechamente controlado por otros que lo mantienen a raya.

Cuando se descontrola y prolifera, nos causa las molestas candidiasis

Sin embargo, no podríamos vivir sin el Cándida, ya que tiene una función relevante en la digestión de los azúcares, mediante proceso de fermentación.

Si por causas externas (o internas) perdemos parte de esta microbiota, su espacio es inmediatamente tomado por otras bacterias, hongos o levaduras generalmente “nocivos” o empiezan a proliferar algunos “normales” que entonces se convierten en patógenos.

Esto es lo que ocurre en el estomago y que permite la proliferación del Helicobacter Pylori.

¿Cuáles son las causas por las que desaparecen probióticos “buenos” dejando el campo libre a los patógenos?

Hoy día la causa más común, y diríamos desafortunadamente excesivamente frecuente, es el uso indiscriminado de antibióticos recetados por los médicos para cualquier afección, sea un dolor de garganta o cualquier  pequeña infección intestinal. Ese es el “protocolo” y lo recetan sin mirar todos los daños colaterales que causan.

No hay duda que los antibióticos son necesarios e imprescindibles en muchos casos, por ejemplo operaciones abiertas, infecciones graves, cirugía maxilofacial, etc. Pero en estos casos se debe complementar con dosis importantes de probióticos para repoblar todos los que se matan y eliminan con los antibióticos.

Esto sirve para la mayoría de fauna y flora intestinal, pero no para la del estómago, ni la de otros órganos como los reproductivos o la piel.

Si con los antibióticos eliminamos nuestra población de Lactobacillus Reuteri del estómago, inmediatamente aparecerá la Helicobacter Pylori que sí es resistente a dichos antibióticos.

Solución a la invasión de Helicobacter Pylori

La eficacia del uso de probióticos en la prevención y el tratamiento de diversas enfermedades gastrointestinales se ha resumido en una revisión reciente del Maastricht Consensus Report, que confirma el potencial de efectos beneficiosos para la salud.

En un estudio in vivo de prueba de concepto controlado con placebo previo, se probo la cepa DSMZ17648 de Lactobacillus reuteri (Pylopass ™ / Lonza). Esta cepa específica se encontro al seleccionar cientos de cepas de Lactobacilli de una gran colección de cultivos de Organobalance GmbH, Berlín, Alemania.

El Lactobacillus reuteri (L. reuteri) DSMZ17648 (Pylopass ™/ Lonza) coagula específicamente H. pylori in vitro y se ha demostrado que reduce la prueba de aliento de urea 13C in vivo.

El Lactobacillus reuteri, presente en la microbiota natural o sea, el conjunto de bacterias que se hallan en el estómago, tiene efectos gastrointestinales muy beneficiosos:

  • produce moléculas antimicrobianas,
  • inhibe la colonización de microbios patógenos
  • favorece el sistema inmunológico.

Para eliminar el invasor Helicobacter pylori, la Lactobacillus reuteri utiliza un mecanismo de acción sencillo. Simplemente se adhiriere a las bacterias de Helicobacter pylori y así ambas bacterias son expulsadas del cuerpo por el tubo digestivo.

De esta forma logramos eliminar el patógeno Helicobacter pylori obteniendo además los siguientes beneficios:

  • No dañamos la flora intestinal.
  • No desarrollamos “resistencias”
  • No provocamos efectos secundarios.
Conclusión:

Según los estudios más actuales y la revisión del Maastricht Consensus Report, ante un caso de infección por Helicobacter Pylori el tratamiento más adecuado es con la cepa Lactobacillus reuteri (L. reuteri) DSMZ17648.

En tu Naturespai, tu espacio de salud natural encontrarás todo lo necesario, asesoría personalizada y dedicada a tu caso particular y los productos necesarios para iniciar tu proceso de recuperación.

Ven a visitarnos, ya sabes dónde. Te esperamos.

El equipo de Naturespai.

 

Bibliografia

  1. Inhibition of Helicobacter pylori Infection in Humans by Lactobacillus reuteri ATCC 55730 and Effect on Eradication Therapy: A Pilot Study
  2. Study and use of the probiotic Lactobacillus reuteri in pigs: a review
  3. Significant Reduction in Helicobacter pylori Load in Humans with Non-viable Lactobacillus reuteri DSM17648: A Pilot Study
  4. Commentary: Probiotic and technological properties of Lactobacillus spp. strains from the human stomach in the search for potential candidates against …
  5. Spray-Dried Lactobacillus Stems/Cells and the Use of Same Against Helicobacter Pylor
  6. Probiotics in Helicobacter pylori-induced peptic ulcer disease
  7. Composition comprising lactobacillus and a carrier
  8. Role of Lactobacillus reuteri in Human Health and Diseases
  9. The overarching influence of the gut microbiome on end-organ function: the role of live probiotic cultures
  10. Microbial lysate upregulates host oxytocin

 

 

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