Medusas

Adelantándonos al verano con sus placenteros días de sol, playa y baños de mar, hoy queremos tratar un tema que con cada año que pasa, se vuelve de mayor preocupación.

Efectivamente, debido al aumento de las temperaturas promedio de los mares y mayor contaminación con fertilizantes volcados al mar desde las tierras de cultivo, los científicos están detectando un incremento en la presencia de medusas en aguas del mediterráneo.

En las playas bien supervisadas generalmente alertan con los respectivos avisos cuando hay presencia de estos animales.

El concepto de medusa es tanto taxonómico como morfológico. Pertenecen al genero cnidarios.

En este artículo trataremos de mostrar algunas de las medusas más comunes en nuestros mares, el peligro que representan y los primeros auxilios a dispensar en caso de picadura. 

Picaduras de medusas: ¿qué debemos saber?

Uno de los remedios más populares es el de orinar encima del lugar afectado por la picadura.

Este remedio no solo no es siempre efectivo, sino que puede ser totalmente contraindicado.

Lo más recomendable, ante la mínima duda, es acudir siempre al puesto de socorro o primeros auxilios más cercano. En caso de que el estado de la persona picada por la medusa empeore pasada media hora o que los síntomas vayan más allá de la manifestación local (por ejemplo, si se sufren mareos, vómitos, taquicardias…), lo más recomendable es acudir directamente a un centro sanitario.

1. ¿Qué hacer cuando pica una medusa?

Sin embargo, si te encuentras en un lugar aislado o la asistencia médica puede tardar, estos son los primeros auxilios básicos.

Primero veamos lo que NO hay que hacer:

Nunca lavar la zona picada con agua dulce, con arena, con aceites, grasa u otros productos que no sean específicos para este propósito

Tras la picadura, lo urgente es limpiar la zona afectada pero solo con agua de mar, nunca dulce.

Retirar las partes de la medusa (de sus tentáculos) que se hayan quedado adheridas a la piel. Para ello, presione con cuidado con un elemento duro, por ejemplo la parte roma del lomo de un cuchillo, una tarjeta de crédito, una concha de la playa, ayúdese con agua de mar. Inmediatamente después debe desinfectar la zona. Si el mar está limpio, usar agua de mar.

PRECAUCIÓN: Utilizar guantes y protegerse bien pues los cnidocitos siguen activo aun muchas horas después que la medusa haya sido retirada y pueden picar a quien esté haciendo la limpieza sobre todo el reverso de la mano.

Para estos casos es muy recomendable llevar en el botiquín de primeros auxilios, un frasco bien sellado con amoniaco y otro con vinagre. Ambos bien identificados para no confundirlos.

Algunos tipos de medusa, (ver los distintos tipos más adelante), segregan una sustancia urticante que les resulta útil tanto para defenderse como para atacar, de un pH alcalino, mientras que otros tipos son ligeramente ácidos.

Para desactivar los cnidocitos (células especializadas de los cnidarios) usaremos el amoniaco en un caso o el vinagre en el otro.

Así pues, aplicaremos sobre la zona afectada, una solución de amoníaco rebajado con agua de mar (la orina puede valer como medida de emergencia) o de  vinagre según el tipo de medusa..

El amoniaco (Ph alcalino) es eficaz contra la picadura de los escifozoos, grupo más común en el mediterráneo.

A este grupo pertenecen entre otras:

La medusa aurelia es la medusa común, que también se conoce como medusa luna o medusa sombrilla. Se trata de un animal que se ubica dentro de la especie de los escifozoos y su distribución es realmente cosmopolita, pudiéndose encontrar en el agua en cualquier lugar del mundo.La Rhizostoma pulmo. Más conocida como aguamala o aguaviva, pulmón de mar, tiene una umbrela blanca acampanada de hasta 100 centímetros de diámetro, con unos ribetes inconfundibles de color azul violáceo.La Pelagia noctiluca. También conocida como clavel, es un medusa relativamente pequeña con forma de seta, translúcida, con tonos rosado- violáceos en los tentáculos, y la superficie recubierta de verrugas. Produce bioluminiscencia. Puede formar blooms de cientos de individuos que suelen llegar a las playas. Es la especie más frecuente en el Mediterráneo. Su picadura causa molestias a modo de quemadura.Sin embargo, el amoniaco (o la orina) o cualquier otro producto con Ph alcalino, resulta nefasto si se aplica sobre la picadura de una cubomedusa como la avispa de mar (Carybdea marsupialis), cuya presencia en determinadas zonas del Mediterráneo es muy notable, ya que activa los cnidocitos y empeora la situación.

Contra la picadura de la cubomedusa hay que usar un pH ácido que inactive sus cnidocitos.

Las cubomedusas o “avispas de mar” o cubozoos son considerados el grupo de cnidarios más peligrosos del planeta, con una picada muy dolorosa que se cobra la vida de varias decenas de australianos cada año sobre todo en zonas someras y cerca de estuarios.

Las más grandes no suelen medir más de 20×20 centímetros, siendo su umbela un curioso cubo aderezado con tentáculos que salen de cada esquina llegando a medir unos tres metros de longitud. En los ángulos tienen un sistema óptico muy poco desarrollado por lo primitivo del animal, pero capaz de percibir cambios de luz y formas a pesar de carecer de cerebro (como todas las medusas).

Aunque las cubomedusas del Mediterráneo, hasta ahora, no revisten la altísima peligrosidad de sus primas australianas, su picadura debe ser tratada de inmediato por su alta toxicidad.

El  dolor puede ser tan intenso hasta llegar provocar un shock impidiendo al nadador alcanzar la tierra firme. Incluso traje de neopreno no siempre es suficiente para evitar su picada.

Son animales de los que se conocen sólo unas 40 especies, y aparentemente restringidos a mares tropicales.

Cubomedusa, o Box Jelly en ingles. Más conocido como avispón marino del Meditérraneo. Por la peligrosidad de la picada de esta medusa, lo recomendable es que sea un experto quien lleve a cabo las curaciones teniendo constancia fehaciente de cuál es la especie de medusa responsable de la picadura, lo cual no es tarea sencilla.Es obligatorio mencionar una de las especies más peligrosas que se pueden encontrar en las playas tanto mediterráneas como del atlántico y cantábrico.

Es la carabela portuguesa (Physalia physalis), que curiosamente no es una medusa sino una colonia de zooides flotante, aunque por su forma y el modo en que pica es muy similar a ellas.

Se trata de un hidrozoo del grupo de los sinóforos formado por una colonia de pólipos. Cuando se observa a simple vista se aprecia una estructura violácea a modo de flotador, rellena de gas, coronada por una cresta o vela que le ayuda a desplazarse con el viento, lo que explica su nombre común. Los tentáculos de este cnidario pueden medir metros, y contienen un potente veneno que en altas dosis puede resultar mortal.

Por lo general su picadura no mata, pero si provoca daños relativamente severos.

Physalia physalis. La carabela o fragata portuguesa es la especie más peligrosa que podemos encontrar en nuestras costas.

Posee tentáculos de varios metros de largo que pueden alcanzarnos aún a cierta distancia.

Muy peligrosos son trozos de sus tentáculos urticantes desprendidos de la pseudomedusa dispersos en el agua.

Recomendamos estudiar en  profundidad acerca de los tipos de medusas de mayor presencia en nuestras costas, cómo identificarlas y los efectos específicos de la picadura de unas y otras consultando los muchos estudios publicados sobre el tema.

2. Mejor prevenir que remediar. ¿Cómo protegernos?

Si vamos a la playa, sin duda es para bañarnos y nadar en las aguas de la mar.

Eso sí, debemos estar muy atentos a los avisos de presencia de medusas que se ponen en todas las playas que cuentan con seguridad y están bien supervisadas.

No atender estos avisos es realmente buscarse problemas.

Sin embargo a muchos nos gusta nadar en lugares menos estructurados, más naturales, donde probablemente no hay supervisión, ni control ni seguridad. Es decir, vamos a nadar a nuestro riesgo.

En estos casos y ante la probable presencia de medusas, debemos extremar la precaución pues además del riesgo, generalmente no contaremos con pronta ayuda especializada en caso de una picadura.

Recomendamos usar trajes adecuados, sean de licra o neopreno que cubran la mayor extensión de piel posible, recordando que las zonas desprotegidas estarán en riesgo.

Aunque es poco probable, se han dado casos de picadura de medusa a través de trajes de licra, especialmente la temible fragata portuguesa.

El uso de cremas solares, aceites, vaselina como protección debido al supuesto efecto deslizante contra el agarre de las medusas, ni es seguro ni es confiable.

Recientemente investigaciones con las secreciones del conocido pez payaso pueden haber encontrado la clave para evitar las picaduras de las medusas.

Se trata de una crema que repele la picadura de estos animales (cuya toxicidad varía entre una especie y otra, pudiendo incluso crear un shock anafiláctico y la muerte) y, según su creador Amit Lotan, también funciona como protector solar.

Pero, a diferencia de otros repelentes atestados de productos químicos, este protector se caracteriza por haber sido desarrollado en base a la mucosa que recubre de manera natural al pez payaso, y que es la que le vuelve inmune a las picaduras de las medusas.

Tras estudiar durante años las particularidades de esa mucosa, han conseguido aislar la sustancia química que protege al pez y reproducirla hasta crear una auténtica crema repelente de medusas.

Los productos elaborados en base a estas recientes investigaciones llevan poco tiempo en el mercado y no hay mucha información disponible todavía.

3. Efectos a largo plazo

Nuestro organismo, cuando es agredido con productos tóxicos biológicos de origen animal, se sensibiliza lo que puede derivar en reacciones cada vez más graves, igual que sucede la picadura de las avispas.

La picadura de medusas puede ser no sólo tóxica sino también alérgica.

En muchos casos las reacciones experimentadas tras la picadura están mediadas por componentes alergénicos. Es posible que la “alergia a las medusas” sea tan frecuente o más que la alergia a otras picaduras de animales, como por ejemplo la de las avispas.

Que las vacaciones en el mar terminen bien y sin incidentes. Seamos precavidos. Evitemos las picaduras de medusas.

Si deseas más información, pasa por tu espacio de salud NATURESPAI.

Felices vacaciones os desea el equipo de NATURESPAI

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