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Terminaron las vacaciones de verano, regreso a la rutina

Termino el verano y las vacaciones. Estamos de vuelta al trabajo, las responsabilidades y la rutina del día a día.

A muchas personas este cambio les provoca sensación de fatiga, desánimo e incluso estrés.

Pero este no es único factor que afecta nuestro estado de ánimo.

Estudios recientes indican que probablemente el factor desencadenante de estos cambios de ánimo es el relacionado con que en estas fechas se empieza a notar el hecho de que las horas de luz diurna se acortan, lo cual afecta la sincronización de nuestro reloj circadiano con el de la luz solar.

Efectivamente en la latitud de Barcelona, 41º 23’ N, el 1º de Agosto la salida del sol fue a las 6:44 y la puesta a las 21:11 para un total de 14:27 horas de disfrute.  Para el día 31 de Agosto el sol saldrá a las 7:14, se pondrá a las 20:30 para un total de 13:16. Y para el 30 de Septiembre el total de horas de sol se habrá reducido a 11:55.

La combinación del regreso a las responsabilidades y rutina con la disminución de horas de sol y aumento de horas de luz artificial en lugares de trabajo, definitivamente afecta nuestro estado de ánimo y el organismo.

¿Qué debemos hacer para contrarrestar esta situación?.

Sin duda es el momento de aportar a nuestro organismo nutrientes y vitaminas para que pueda afrontarla eficazmente.

Pero, sabemos ¿qué debemos tomar?.

En Naturespai jamás recomendamos la automedicación y si bien las vitaminas y minerales son de libre venta y no están regulados, no todos los suplementos son iguales ni las dosis estandarizadas ni a todos nos hacen falta los mismos suplementos.

Caso típico es la vitamina D. Según  la legislación vigente a nivel de la Unión Europea, se recomiendan 200 UI al día.

Sin embargo algunos estudios actuales indican que para mantener un nivel normal de esta vitamina y extraer sus beneficios, por ejemplo su efecto anticanceroso, 80% de los adultos necesita 4000 UI/día.

La diferencia es enorme.

Comparemos estas cifras con las 15000 UI de vitamina D3 que nuestro organismo produce en sólo 15 minutos de exposición al sol.

Pero esto depende fundamentalmente de la tipología de cada individuo, su actividad y exposición al sol (el mejor “recargador” de vitamina D) y en general su forma de alimentarse.

Otro punto importante a considerar es cómo son fabricados estos suplementos. No todos los laboratorios ofrecen las mismas características, combinaciones y pureza de principios activos.

Comencemos por apreciar los suplementos fabricados por laboratorios 100% ecológicos con acreditación y certificado de ser bio.

Desconfiemos de los productos sin acreditación, generalmente de laboratorios farmacéuticos asociados a grandes nombres que son de origen químico con poco o nada de componente realmente bio.

Otro punto importante a considerar es la duración del tratamiento para aquellos que realmente lo necesitan.

Según los expertos en nutrición y salud natural, los tratamientos cuya duración es de sólo uno o dos meses por lo general no bastan para recuperar lo gastado durante las vacaciones y al mismo tiempo afrontar el reto que implica el otoño y el invierno (en el hemisferio norte).

Para obtener buenos resultados debemos proporcionar al cuerpo lo que vaya necesitando desde este momento, hasta el final del invierno.

Debemos hacer la consideración que a lo largo de estos meses, los requerimientos irán cambiando, tanto en la combinación de principios activos como en la dosificación y todo ello adaptado a cada individuo, pues somos todos diferentes y cada uno de nosotros es un mundo.

Volviendo al tema de qué es lo que debemos tomar, la siguiente en popularidad es la vitamina C.

No entraremos hoy y aquí en los detalles de cómo actúa en nuestro organismo éste fundamental complemento nutricional.

Solo decir que, según las autoridades sanitarias, el requerimiento diario está en una media de unos 80 mg diarios, lo cual se obtiene fácilmente consumiendo solo dos piezas de fruta.

Sin embargo, según los investigadores especializados en el tema, las necesidades promedio se sitúan más bien en torno a los 500 mg al día.

Nuevamente debemos enfatizar que estas cifras, que en ningún caso son recomendaciones de lo que se deba o no tomar, varían en función de las características personales, hábitos como el tabaquismo, consumo de alcohol, el nivel de estrés, ejercicio y alimentación diaria.

Indican los estudios científicos consultados que en grupos a los que se administra unos 500 mg diarios, a lo largo del tiempo detectan una mejoría notable de la salud, especialmente la cardiovascular: menos infartos, menos hipertensión arterial y menos accidentes cerebrovasculares (ACV), pero también y sobre todo menos cansancio, menos estrés y una mejor inmunidad, ya que los glóbulos blancos utilizan esta vitamina para destruir a agresores patógenos externos como los virus, de la gripe por ejemplo.

Consideremos que para ingerir 500 mg mínimo diario de vitamina C, ya no es tan sencillo hacerlo en forma natural. Esta cantidad implica unas 6 piezas de fruta natural de cultivo ecológico, bien conservada, cruda y entera (con todas sus propiedades intactas) cada día.

Y precaución, con esta cantidad de fruta podemos estar sobrepasando nuestro limite de ingesta de fructosa, lo cual también puede repercutir en nuestra buena salud.

Por lo tanto, debemos recurrir a los suplementos, los que para favorecer la función de la vitamina deben incorporar en su formulación bioflavoniodes cítricos.

Por cierto algunos de los vegetales con mayor contenido de vitamina C cuando son frescos, de cultivo ecológico y en crudo son:

  • Zarzaparrilla negra (Ribes nigrum) o casis o grosellero negro   200 mg por 100 gr consumidos
  • Perejil 170 mg por 100 gr consumidos
  • Pimiento 126 mg por 100 gr consumidos
  • Brócoli 110 mg por 100 gr consumidos
  • Kiwi 80 mg por 100 gr consumidos
  • Naranja o limón  solo 50 mg por 100 gr consumidos

¿Qué otros suplementos podríamos sugerir?.

Nos quedan tres tipos de suplementación por considerar: Los minerales, los probióticos y los adaptógenos.

Si tu alimentación es de buena calidad (sin azúcar ni productos transformados, sin tabaquismo ni alcohol en demasía) incluyendo verduras en cada comida, oleaginosas a diario y huevos con regularidad, así como 4 a 6 raciones de proteína animal o el sustituto que tomes si eres vegetariano, podría bastar con solo estos dos suplementos, la vitamina D y la vitamina C.

Las dosis te las indicará tu terapeuta en base a tu caso particular.

Merece consideración aparte, los casos de personas en situación especial que adicionalmente pueden requerir suplementos de minerales, probióticos y/o adaptógenos.

Estos últimos, los adaptógenos son plantas medicinales que ayudan al organismo  a adaptarse a su entorno. Mejoran la reacción del individuo ante el estrés social, laboral, familiar y ambiental, aceleran la sincronización de los ritmos biológicos, regulan el acceso del organismo a mayor energía, siendo su objetivo final la “homeostasis”  es decir, conseguir el equilibrio del organismo en una situación de salud óptima.

Poco conocidos, su función primordial en el organismo es según la Teoría Sistémica,  incrementar el triángulo de la salud compuesto por el metabolismo, los niveles de bienestar para máximo rendimiento, como nivel hormonal, sueño, etc. y la función y estructura del cuerpo humano.

Están especialmente indicados para los casos más complejos de astenias y solo conocedores profundos del tema deben ser quienes definan cómo utilizarlos.

Os sugerimos ver nuestra publicación del 08/01/2017 https://bit.ly/2glNiOb donde tratamos en profundidad este tema.

  • En caso de que seas vegetariano o vegano, tendrás un riesgo muy elevado de padecer déficit de zinc. Por una parte, porque este mineral es abundante en los productos animales y, por la otra, porque los cereales y las legumbres, consumidos en gran cantidad en la alimentación vegana, contienen ácido fítico, que bloquea precisamente la absorción del zinc.
  • Si eres mujer y vegetariana o vegana estarás además especialmente expuesta al déficit de hierro. En este caso será necesario hacerse periódicamente análisis de sangre donde se indique específicamente la concentración de ferritina, ya que el suplemento de hierro puede resultar nocivo si no existe un déficit que lo requiera.
  • Personas de edad avanzada o con padecimientos específicos:

Por lo general sendos complementos de vitamina C y D bastarían para reforzar de una forma muy notable la inmunidad y la vitalidad en la mayoría de los casos.

Por supuesto, cada caso debe ser considerado con mucho detalle, analizando otras dolencias que pudiera tener y qué medicamentos o fármacos han sido recetados por su médico o especialista.

  • Durante un tratamiento con antibióticos.

Todos sabemos que la flora intestinal son bacterias vivas que forman parte de nuestro organismo principalmente en nuestros intestinos donde son fundamentales en el proceso digestivo así como impidiendo que nos invadan otras bacterias dañinas.

Se encuentran en algunos alimentos resultado de fermentación láctica como los yogures y el chucrut.

Para reforzar nuestra flora intestinal podemos ingerir grandes cantidades de estos alimentos o complementos alimenticios como son los probióticos que contienen las bacterias vivas necesarias para ello.

Durante tratamiento con antibióticos, se destruye gran cantidad de nuestra flora intestinal, por lo que es necesario reponerla y reforzarla.

Para ello, sin duda, la suplementación con probióticos es la forma más expedita de lograrlo.

¿Qué probióticos y en qué cantidades?, será definido por el experto para cada caso en particular.

  • Durante un tratamiento de quimioterapia o radioterapia contra el cáncer.

Al igual que sucede con los antibióticos, estos fuertes tratamientos agreden la flora intestinal y bucal.

Los probióticos limitan muchos efectos secundarios digestivos y orales de estos tratamientos y atenúan el consiguiente debilitamiento inmunitario.

En todos los casos de suplementación con productos naturales, es importante destacar que los efectos se notaran en su plenitud  entre 3 y 4 semanas a partir de que se inicie la toma.

Y en Naturespai, tu espacio de salud y bienestar, también estamos de regreso de nuestras vacaciones, con toda nuestra energía y dispuestos como siempre a darte la mejor asesoría.

Nuestra atención es siempre personal considerando tus factores muy particulares y en base a ello es que podemos, con mucho gusto, asesorarte en este campo tan delicado que es la suplementación alimentaria.

Tenemos los mejores productos disponibles en el mercado, todos siempre de laboratorios homologados y certificados.

Ven a Naturespai, tu espacio de salud y bienestar.

Te esperamos

El equipo de Naturespai

Barcelona, 29 de Agosto 2018.

 

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